Apnea del sueño y obesidad: por qué están tan unidas y qué puede hacer la cirugía

Si tienes apnea del sueño y obesidad, es probable que ya sepas lo que es dormir mal de forma crónica. La CPAP ayuda, pero hay pacientes que llevan años con la mascarilla y sueñan con poder dejarla. En esta página te explicamos la relación entre ambas enfermedades, qué dice la evidencia científica sobre el tratamiento quirúrgico y cuándo puede ser la respuesta definitiva.

Por qué la apnea del sueño y la obesidad aparecen juntas con tanta frecuencia

La apnea del sueño y la obesidad se retroalimentan. El exceso de grasa en la zona del cuello y la faringe estrecha la vía aérea superior durante el sueño, provocando las paradas respiratorias características del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS). Pero hay más: la fragmentación del sueño que produce la apnea eleva los niveles de cortisol, altera la regulación del apetito y favorece el aumento de peso, creando un círculo que es difícil de romper solo con dieta.

Se estima que entre el 70 y el 80% de los pacientes con obesidad severa presentan algún grado de apnea del sueño. En muchos casos la apnea es grave y requiere tratamiento urgente antes de poder plantear la cirugía bariátrica, precisamente porque el SAOS no controlado aumenta el riesgo anestésico y postoperatorio.

En nuestra Unidad, el estudio preoperatorio siempre incluye la valoración del sueño en pacientes con obesidad, porque detectar y tratar la apnea del sueño antes de operar es parte imprescindible del protocolo de seguridad.

Apnea del sueño y obesidad: qué dice la evidencia sobre la cirugía bariátrica

Los estudios publicados sobre el efecto de la cirugía bariátrica en la apnea del sueño son consistentes: la pérdida de peso quirúrgica produce una mejoría significativa del SAOS en la gran mayoría de los pacientes, y en un porcentaje relevante de ellos, la resolución completa que permite retirar la CPAP.

Una revisión Cochrane publicada en 2021 que analizó los estudios disponibles sobre cirugía bariátrica y apnea del sueño confirmó que la cirugía produce reducciones clínicamente significativas del índice de apneas-hipopneas (IAH), el parámetro que mide la gravedad del SAOS. Los resultados son mejores cuanto mayor es la pérdida de peso alcanzada y cuanto menos tiempo de evolución lleva la apnea.

Referencia científica: Las guías de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) reconocen la pérdida de peso como tratamiento de primer nivel del SAOS asociado a obesidad.

Cuándo puede retirarse la CPAP tras la cirugía bariátrica

Esta es la pregunta que más hacen los pacientes con apnea del sueño y obesidad que se plantean operarse. La respuesta honesta es que depende de varios factores y no puede garantizarse en todos los casos.

Los factores que favorecen la resolución completa de la apnea tras la cirugía son el tiempo de evolución corto del SAOS, la ausencia de alteraciones anatómicas de la vía aérea no relacionadas con el peso (como una mandíbula pequeña o hipertrofia amigdalar), y la consecución de una pérdida de peso importante y sostenida. En pacientes con una apnea relacionada casi exclusivamente con la obesidad y sin otras causas estructurales, la posibilidad de retirar la CPAP es alta.

En cualquier caso, la retirada de la CPAP no debe hacerse de forma unilateral. Requiere un estudio del sueño de control después de la cirugía, una vez estabilizada la pérdida de peso, para confirmar que el IAH ha mejorado hasta niveles que no requieren tratamiento. Esto lo coordinamos con el equipo de neumología en nuestra Unidad.

Situación Expectativa tras la cirugía
SAOS leve-moderado exclusivamente por obesidad Alta probabilidad de resolución completa con pérdida de peso suficiente
SAOS grave con componente obeso predominante Mejoría significativa, posible retirada de CPAP con estudio de control
SAOS con causa estructural asociada (mandíbula, amígdalas) Mejoría parcial, probable necesidad de mantener CPAP o tratamiento complementario
SAOS de larga evolución con cambios en la vía aérea Mejoría del índice de apneas, evaluación individualizada para retirada

La apnea como indicación quirúrgica: un factor que pesa

Las guías de la SECO y de la SEEDO incluyen la apnea del sueño como una de las comorbilidades que puede apoyar la indicación quirúrgica en pacientes con IMC entre 35 y 40 que de otro modo estarían en zona de incertidumbre. Es decir, si tienes un IMC de 37 y una apnea grave que te obliga a dormir con CPAP, la balanza se inclina claramente hacia la cirugía.

Esto es algo que muchos pacientes con apnea del sueño y obesidad no saben: no hace falta tener un IMC de 40 para ser candidato. La presencia de comorbilidades importantes como el SAOS grave es un factor determinante en la indicación quirúrgica.

Cómo abordamos la apnea del sueño y la obesidad en nuestra Unidad

En la Unidad de Obesidad del Hospital HM Montepríncipe, la apnea del sueño es parte del protocolo de valoración de todos los pacientes candidatos a cirugía. Nuestro abordaje incluye:

  • Valoración endocrinológica: valoración completa de comorbilidades metabólicas, incluyendo la apnea como factor de riesgo cardiovascular
  • Cirugía: ajuste del protocolo anestésico y postoperatorio específico para pacientes con SAOS
  • Seguimiento: coordinación con neumología para el control del sueño tras la cirugía y la evaluación de la retirada de CPAP cuando procede
  • Nutrición y psicología: apoyo integral para consolidar la pérdida de peso que hace posible la mejoría del SAOS

Dormir bien sin mascarilla es un objetivo real para muchos pacientes. Cuéntanos tu caso.

Si tienes apnea del sueño y obesidad y quieres valorar si la cirugía puede ser la solución definitiva para ti, llámanos al 629 725 324 o escríbenos a info@obesidadmadrid.com.

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Artículo elaborado por el Dr. Antonio Gil, cirujano general, digestivo y especialista en cirugía de la obesidad. Fuentes: SEPAR guía SAOS 2022, Ashrafian H et al. Obesity Surgery 2015, revisión Cochrane bariatric surgery and sleep apnoea 2021.

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